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Los depósitos o acumuladores de distintos líquidos y gases, a veces, son los olvidados en cuanto a su conservación y mantenimiento.
Dentro de un edificio pueden existir varios tipos de depósitos, dependiendo del destino, tales como depósito para:
- agua caliente.
- agua fría
- gasóleo
- gas.
Los depósitos de agua caliente y agua fría, aunque no corresponden a los elementos que pueden producir daños muy importantes en los elementos materiales, por explosiones, fugas, etc., si pueden causarles en la salud de los habitantes de una finca, aunque una falta de conservación y mantenimiento, sobre todo en los de agua caliente, por exceso de calentamiento, pueden llegar a producir una explosión.
Los acumuladores de agua caliente deben limpiarse con frecuencia, evitando la concentración de óxidos y materiales de sedimentación, produciendo daños en la salud del usuario del servicio.
Igualmente sucede con el acumulador o depósito que utiliza el grupo de presión para el agua fría. El grupo de presión precisa de un depósito de donde toma el agua para impulsarlo a los pisos. Este suele carecer de mantenimiento en las fincas que lo tienen. Debe limpiarse periódicamente, estar protegido con una tapa y debidamente cerrado para que nadie pueda depositar objetos o materiales dentro de él. Ver acumuladores de agua.
A veces, puede suceder, que el grupo de presión no entre en funcionamiento debido a que hay suficiente presión desde el exterior. Como consecuencia de esto el agua existente en el depósito se queda estancada durante meses y años, pero por una falta de presión del exterior, el grupo entra en funcionamiento y comienza la elevación de un agua que ha estado estancada durante meses y, a veces, años. Es conveniente revisar el depósito y si no es necesario, vaciarle y cerrar éste a fin de que no entre agua y en caso de falta de presión hacer las labores de limpieza antes de comenzar su uso. Este problema se puede solucionar instalando un sistema de electroválvulas para que todos los días o cada varios entre en funcionamiento el grupo de presión y renueve el agua de los depósitos, aunque exista suficiente presión de la red. Es muy importante dar una solución a este problema evitando riesgos sanitarios.
Los responsables del mantenimiento de una finca no suelen tener en cuenta la conservación de estos dos depósitos, que, además, deben procurar su buen estado en cuanto a oxidaciones, protegiéndolos adecuadamente.
Pero dentro de una finca existen otros depósitos dependiendo de los servicios de ésta. Podemos encontrar, fundamentalmente, los depósitos para acumulación de gasóleo y de gas.
Al igual que en los depósitos de agua, éstos precisan de un mantenimiento y una limpieza periódica.
Tanto los depósitos de gas como los de gasóleo C precisan de un mantenimiento y conservación establecido por normativa. Acuda a su instalador quién le asesorará al respecto.
Los depósitos de gasóleo a partir del año 1.998 precisan de una revisión periódica, dependiendo de la fecha de la instalación. No deje de revisar y acudir a su empresa de mantenimiento que le asesorará y le indicará la periodicidad de las revisiones. No juegue con la seguridad de los habitantes de la finca.
Los depósitos de gas también necesitan un mantenimiento y, además, cada varios años es preciso que se efectúe una revisión por una empresa autorizada.
Con la revisión y mantenimiento de estos dos elementos se evitarán posibles accidentes como consecuencia de explosiones, fugas por rotura, pérdidas de combustible hasta que se detecte, etc. No debe dudar en contratar un servicio de mantenimiento.
Es conveniente consultar el Código Técnico de la Edificación.
Acuda a empresas especializadas y no dude en contratar un servicio de conservación por su seguridad y la de sus habitantes.
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